Estos días tengo las emociones y sentimientos a flor de piel.
Llevo varios días dándole vueltas a cómo escribir este artículo, pero no encontraba por dónde abordarlo.
Al final me he decidido por contarte lo que me pasa y lo que creo que hace que me pase lo que me pasa.
Si no tienes ganas de leer mi rollo, no tienes más que dejar de leer ahora mismo.
Igual, si te apetece leerlo, te da algunas pistas sobre lo que te pasa a ti o a tu vecina de enfrente ¿Quién sabe?
En este artículo no te voy a vender nada, pero si te pierdes lo que tenemos te vas a arrepentir toda la vida. Advertida quedas.
¿Qué es eso de las emociones y los sentimientos?
Antes de seguir habría que definir estos conceptos ¿No?
Bueno, este verano estuve haciendo un cursito de Comunicación NoViolenta con La Qris.
Mira que es maja está chica… ¿Pues no ha compartido mi web en su Noticiero Crisálido?
Esta fue una de las preguntas que le hice durante su curso ¿En qué se diferencian las emociones y los sentimientos?
Más o menos ella me explicó que las emociones son objetivas, no se puede evitar tenerlas y responden a la satisfacción o no de tus necesidades. Lo sentimientos, por el contrario, serían las emociones mediadas por tu experiencia, tus ideas, etc. o sea que son subjetivos, ante un mismo estímulo que genera las mismas emociones dos personas pueden experimentar sentimientos diferentes.
A ver si puedo aclararlo, pero que conste que podría estar equivocado, si tú no lo ves como yo, siéntete libre de decírmelo. Lo mismo aprendemos las dos.
Pongamos un ejemplo
Por ejemplo, estás en la cama, tienes frío y te tapas con el edredón. Necesidad solucionada. Emoción agradable. Punto.
Es objetivo: Necesidad cubierta = emoción agradable. Necesidad no cubierta = emoción desagradable.
No puedes evitar tener emociones porque responden a mecanismos que operan por el simple hecho de vivir.
Ahora bien, con el mismo ejemplo, estás en la cama, escuchando por la radio que los niños de un país lejano se están muriendo de frío por alguna de esas cosas incomprensibles que pasan en el mundo. Tienes frío. Te tapas con el edredón. La emoción es agradable, pero el sentimiento no lo es tanto. Tu experiencia te está diciendo que tendrías que mandar ese edredón a aquel país lejano del mundo donde los niños lo están pasando mal porque tienen frío.
Se lo dices a tu pareja, que está agradablemente acurrucada a tu lado, bien tapada con el edredón, y te contesta que mandar el edredón no solucionaría el problema de los niños de ese país lejano. Y sigue durmiendo a pierna suelta.
Como ves, la misma necesidad, la misma situación, las mismas emociones y dos sentimientos diferentes.
¿Claro entonces, podemos seguir? ¡Enga!
De curso en el CENEAM
Empecé octubre de curso en el Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM)

No es la primera vez que voy a hacer cursos al CENEAM y siempre son mágicos. No sólo por lo que se aprende, que está muy bien, sino porque se crea un ambiente en el que todo el grupo vibra en la misma frecuencia.
¿Igual te estás poniendo demasiado místico, Iñaki? Podría ser, qué le vamos a hacer.
Uno de los resultados de la formación que hice el curso pasado en la Fundación Paisaje, fue que quería profundizar más en el aspecto social de NaturaLudus.
Por eso hice el curso de CNV con La Qris y por eso me apunté a este curso del CENEAM de «LA PARTICIPACIÓN SOCIAL Y LA FACILITACIÓN DE GRUPOS: dos enfoques necesarios y complementarios para afrontar los desafíos socio-ecológicos en la actualidad” (respira, que hace falta después de leer ese título tan largo)
¿Ya has cogido aire? Pues seguimos.
Sincronías
Sentía, durante el curso, que estaba haciendo lo que debía, que era lo correcto. Y me lo demostraron una llamada y un mensaje que recibí estando allí.
El mensaje te lo puedo contar, la llamada, por ahora, no.
La llamada secreta me ayudó a creer en las sincronías del universo porque dieron conmigo preguntando precisamente en el CENEAM, ellos les remitieron a su página de recursos de Educación Ambiental y ahí, entre un montón de proyectos alucinantes, se fijaron precisamente en mi web ¿Es o no es mágico?
Sigue la magia.
Pero es que, al rato, vi un mensaje de Clara, de Sumas Plumas, diciéndome que había puesto mi Con Alas en la Mirada de octubre en su agenda de actividades pajareras.
Lo primero que hice fue irme a ver qué hacía está chica y me pareció un proyecto precioso, especialmente su podcast: Mirlo Blanco.
No dejes de escucharlo.
Pronto sabréis por aquí más cosas sobre este proyecto que está recién nacido pero que tiene pinta de ir a crecer mucho y muy bonito.
También me dijo que me había encontrado buscando actividades ornitológicas así que, el hecho de que le saliera mi web era signo de que estaba bien posicionada. Por supuesto, me fui corriendo a contárselo a Corinne, que tiene la culpa de eso.
Encuentro de la Red de Educadoras en Paisaje
Y de Valsaín, pasado por La Salceda, para encontrarme con mis compañeras de viaje e irnos juntas a Moreda de Álava, a conocer de primera mano el proyecto de Héctor Eraso, Olio Live , de la mano del II Encuentro Presencial de la Red de Educadoras en Paisaje. El primero para mi.
En el enlace anterior tienes más información sobre el evento y en el vídeo, a continuación, un resumen de lo que pasó.
Todo ello continuó poniendo mis emociones y sentimientos a flor de piel.
Pero llegó el lunes
Pero llegó el lunes y con él llegó el bajón.
Todas las ilusiones de la semana anterior, todo lo que había aprendido, todos los nuevos planes, todo, pareció difuminarse en una neblina espesa.
No sabía qué estaba pasando porque todo era muy ilusionante, pero parecía que fuese mentira. Que no había espacio para todo lo bueno que podía llegar a pasar.
Así funcionaba mi cabeza. Si es malo, es posible. Si es bueno, seguro que no llega a suceder.
De hecho lo malo llegó. Como hacía años, de repente me encontré con menos dinero en la cuenta de lo que tenía pendiente pagar en las siguientes semanas.
sé que de dinero no se habla, como tampoco se puede hablar de sexo, pero es que esa es lo que hay.
No quiero con esto que vayas corriendo a echar mano de tu cartera y me digas: «¿Iñaki, cuánto te hace falta?» Porque lo que me hace falta no es dinero sino cambiar el chip.
Cambio de chip
No es dinero, lo que necesito.
Bueno, no vayamos a tomarlo demasiado literalmente. Claro que necesito dinero, como todo el mundo que vive en este planeta y en estos tiempos.
Lo que quiero decir es que es mucho más importante cambiar esa idea que me resuena en la cabeza de que si es bueno posiblemente no suceda pero si es malo seguro que pasará.
Ya he tenido problemas económicos en el pasado, siempre he salido adelante y sé que seguiré haciéndolo. Ese no es el problema.
De hecho esta semana ya han aparecido ingresos que no esperaba.
Lo que más me angustia es esa presión en la boca del estómago. Que me lleva a no aprovechar ni disfrutar las oportunidades que me surgen, intentando adelantarme constantemente a todo lo que puede llegar a suceder y que, seguramente, nunca llegue a pasar.
Emociones y sentimientos
Y así vamos por la vida.
Con la emoción de angustia por no tener cubiertas las necesidades de seguridad y el sentimiento de ser un mal padre de familia incapaz de manejar sus cuentas.
Pero a la vez con la emoción de alegría por estar rodeada de gente estupenda tanto en mi profesión como en mi vida personal y con el sentimiento de que lo bueno podría no ser y lo malo seguro que es.
¿Y por qué te pasa todo esto?¿Te había ocurrido también en el pasado?
Me alegro de que lo preguntes , aunque la respuesta sea: «no sé».
Sospecho que tiene que ver con los procesos por los que he transitado en las formaciones que te he contado, especialmente la de Fundación Paisaje, La Qris y mis clases de Clown con Ángela Malamud.
No es que estos cursos me hagan sentir así, es más bien que estos cursos me hacen darme cuenta de cómo me siento. Han hecho aflorar, para mí, mis emociones y sentimientos.
Y esto no deja de ser novedoso.
Ahora, además, te lo cuento, aunque eso me exponga.
Pa’ mear y no echar gota.
¿A ti te pasan cosas parecidas?
