STOP Genocidio. En esta publicación NaturaLudus se posiciona pidiendo que pare el genocidio del pueblo palestino en manos del gobierno sionista de Israel.

Lo primero es dar las gracias

Antes de seguir, quiero dar las gracias a la señora que ayer me increpó y se fue sin dejarme responder, sin opción al diálogo.

Aquí somos muy de dar las gracias, como se puede ver en este enlace.

Y a mi nada me gusta más que alguien me lleve la contraria y discuta conmigo. Incluso soy capaz de cambiar de opinión. Porque no tengo mi opinión como algo inamovible.

Pero esta adorable viejecita me soltó su soflama y se fue, sin dejarme argumentar, sin discutir nada más.

¿Entonces, por qué le das las gracias? Porque lo que hizo me animó a escribir esta entrada. Yo llevaba varios días con ideas confusas sobre lo que quería poner aquí y ella me dio el hilo conductor perfecto.

Además, tenía dudas sobre si esta entrada era adecuada en este foro. Al fin y al cabo este es un proyecto de educación ambiental y no debería meterme en política fuera de ese ámbito ¿Acaso manifestarse contra el asesinato de miles de personas no es un tema de educación ambiental?

¿Acaso exigir el STOP Genocidio no es una defensa de nuestro medio ambiente?

Un poco de contexto

Ayer acudí, a modo particular, a la protesta que la plataforma de la Sierra de Guadarrama en apoyo al pueblo palestino organizó en Hoyo de Manzanares. Del mismo modo que había estado anteriormente en otras manifestaciones del mismo signo en Madrid. Pidiendo STOP Genocidio.

Como dice Javier Krahe en su canción Las Antípodas, actos inútiles.

La protesta fue muy emotiva. Tal vez demasiado para mi gusto. Pues se acercaba demasiado a la falacia «argumentum ad passiones». De un lado de la calle estaban colocados los puestos de recaudación de fondos mediante la venta de símbolos cercanos a la causa, los carteles reivindicativos y el micrófono de quienes tomarían la palabra. Del otro lado de la calle estábamos el público que asistíamos a la protesta. Y en medio de la calle, por el suelo se había extendido ropa infantil y algún que otro bulto simulando el cadáver de un niño o niña envueltos en una sábana. Desde luego la imagen era escalofriante, aunque me temo que muy alejada de una realidad mucho más escalofriante todavía.

STOP Genocidio. Ropa infantil tirada por el suelo de la calle ante un cartel que representa las víctimas del genocidio de Gaza.

Y claro, la gente estábamos apiñados en un lado de la calle, lo cual está muy bien porque así no teníamos la sensación de ser tan poca gente, para el hecho que se estaba denunciando.

Pero eso hacía que, el resto de vecinos del pueblo tuvieran que atravesar la concentración con cierta dificultad. Bueno pues estaba yo en un grupo de cuatro personas y les pedí que dejaran pasar a una señora que parecía querer atravesar la concentración, así que les avisé para que le dejaran paso.

STOP Genocidio

Cuando esta señora se volvió hacia mi y me preguntó, casi me exigió, si en esta representación estaban también las víctimas de HAMAS, que es claramente un grupo terrorista. Yo le contesté que por supuesto, pero que habría que poner ciertas cosas en una balanza… Ella me contestó sin dejarme terminar mi argumento, con la violencia que puede poner a sus palabras una dulce viejecita, que no hay balanza que valga y se dio la vuelta y siguió su camino comentando que ella tiene familia allí…

¡Qué rabia me da que me dejen con la palabra en la boca!

En ese momento me di cuenta de el odio que se genera, de un lado y del otro, con este tema.

Lo primero que me despertó fueron ganas de estrangularla.

Pero claro, yo soy una persona racional, con educación, una casa a la que acudir cuando llueve, ropa que ponerme cuando hace frío (ayer hacía mucho, por cierto) que come por lo menos tres veces al día y con toda mi familia sana en casa… ¿Pero qué hubiera sido de esa pobre señora si el ejército que dice defenderla me hubiese privado de estos privilegios?

A mi me hubiera encantado preguntarle por su familia allí, por su posición, por sus sentimientos, pero no hubo lugar a la conversación.

Miedo

Supongo, que ella tendría miedo. Miedo de que yo, que estaba defendiendo la vida de los terroristas que amenazan la de sus familiares, fuese también un terrorista. Y que, respaldado por la poca gente que había ahí conmigo, la agrediésemos físicamente.

Miedo, tal vez, de que con mis argumentos demostrase que en realidad son ella y su familia quienes están siendo unos terroristas. Y que están acabando con todo un pueblo, escudados en la impunidad que les damos la comunidad internacional.

Tal vez ella entienda mi reclamación de STOP Genocidio como una justificación para que ese genocidio cambie de sentido. Pero no es así.

Fuese como fuese, miedo.

Organizar mis ideas

Estos días, leyendo y escuchando muchos mensajes de STOP Genocidio, dándole vueltas a este tema y tratando de organizar mis ideas, he estado escuchando algunos podcasts que me parece interesante recomendarte.

Punzadas sonoras

Uno es «Empuñar el Arma, sufrir la herida«, capítulo de Punzadas Sonoras, el podcast de Radio Primavera Sound, de Inés García y Paula Ducay. Estas jóvenes filósofas, de un modo que me parece brillante, bajan a la filosofía de sus altares hasta ponerla a la altura del común de los mortales. En este capítulo reflexionan sobre el efecto que actos como el que estábamos denunciando ayer, generan en quien los lleva a cabo ¿Tal vez esta señora?

Precisamente ellas comentan que es más fácil ser víctima que verdugo en estos conflictos ¿Tal vez esta señora me estaba colocando a mi en el lado de los verdugos y a ella en el lado de las víctimas?

Heridas de guerra

Otro es Heridas de Guerra, una miniserie de tres capítulos producida por Carne Cruda, en el que Olga Rodríguez analiza estos conflictos desde un punto de vista de género.

Olga tiene varios libros sobre los conflictos en oriente medio. Yo por ahora sólo he leído «El hombre mojado no teme la lluvia» y te lo recomiendo si quieres entrar en el factor humano que subyace a las noticias que nos da la tele.

¿Cuál sería la postura de esta señora y la mía en este trocito muy periférico del conflicto desde ese punto de vista? ¿Estaría dejando yo de escuchar los gritos de una víctima más del conflicto?

Y es aprovechando un recurso de esta miniserie, que creo que yo utilizo en mis actividades pero al revés, el zoom, como creo que puedo justificar haberme desahogado aquí contigo, que me lees amablemente.

¿Porque qué sentido tiene enseñar a la gente a cerrar su zoom sobre los pajaritos que nos sobrevuelan para aprender a diferenciarlos y a querer y respetar la Naturaleza si no les ayudamos también a abrir este zoom a problemas más acuciantes, creo yo, como son el hecho de que unas personas maten a otras?
¿Se puede ser naturalista sin ser pacifista?

¿Tiene algún sentido la educación ambiental si no es también educación social?

¿Ideas tendenciosas?

Aquí, puede que me digas que se me ve el plumero, que se ve de qué pié cojeo. Y sí, este soy yo.

Estaré encantado de que invites a un café y me des razones para que cambie el título de esta publicación.

Estaré encantado de que nos miremos a los ojos y nos demos nuestros argumentos y nos escuchemos, porque creo de corazón que eso nos acercará a la paz y no a la guerra, la muerte y la desolación.

Pero bueno, escuchando tu objeción, lector imaginario, voy a poner esta entrada en cuarentena.

Hoy es 28 de octubre. Voy a programarlo para que se publique el 12 de noviembre. Y el día 11 me voy a poner una alarma para echarle de nuevo un vistazo. Si para entonces ha cambiado algo, lo modificaré o lo eliminaré.

Si no ha cambiado nada, lo publicaré con la sensación de que es inútil, pero al menos me sirve para expresarme.

Luego se cantó

Después del manifiesto se cantó una canción muy emotiva y luego se cantó música tradicional. Porque quien canta, sus males espanta.

STOP Genocidio. Un grupo de personas cantan en la Plaza de Hoyo de Manzanares con instrumentos tradicionales y entre carteles de NO+VIOLENCIA GENOCIDA en PALESTINA.
Quien canta, sus males espanta.