A la memoria de Mª Sol Garrido y Mercedes Carrión.
El fin de semana pasado estuvimos Tararíquetecris y NaturaLudus participando en el Andalucía Bird Festival, en Montejaque, Málaga.
Si quieres ver un resumen rápido y audiovisual del festival, puedes clicar en este enlace. Si prefieres seguir leyendo, yo tan contenta.
Este artículo es casi casi un diario de lo que nos pasó durante el fin de semana, por fuera y por dentro.
Pero como siempre, con tanto sarao se me ha echado el tiempo encima y esta publicación, que debía ser para contarte lo que me pasa, se me ha juntado con la que dedico a contarte lo que me va a pasar.
Así que, si te parece, te cuento lo que tenemos previsto hacer en mayo y nos lo quitamos de en medio.
Aviso, este artículo es largo de coj… Es bastante largo. Pero es que quería soltarlo todo de una vez y seguir andando con lo que tiene que llegar.
Así que ahí va.
Tómatelo con calma.
Mayo 2026
Empezamos mayo con más Cuentos/Taller de la Abubilla.
Sotogüeña
Como te contaba en la anterior publicación empezamos el mes celebrando el día de la Comunidad de Madrid contando el Cuento/Taller de la Abubilla: Una Historia de la Dehesa.
Al ritmo de West Side Story, conoceremos los avatares de una urraca y un rabilargo que se pelean por una bellota ¿Cómo se resolverá el entuerto?
Sí quieres averiguarlo, el sábado 2 de mayo a las 11:00 para quienes más madrugan y a las 12:30 para quienes son más de la hora del vermú, te lo contamos en el Parque del Río de Miraflores de la Sierra.
Nuestra actividad es de entrada libre hasta completar el aforo, así que no necesitas inscribirte, pero hay muchas otras cosas interesantísimas que van a suceder desde el 1 hasta el 3 de mayo que no te vas a querer perder. En este enlace puedes ver el programa e inscribirte a las actividades que más te atraigan.
Nos vemos en Sotogüeña.
A la búsqueda de… El Piquituerto
El domingo, 10 de mayo, bien tempranito por la mañana, nos iremos con la pandilla de NaturaCLUBdus al Puerto de Canencia a ver si encontramos a este ave tan especializada.
Que la vemos, pues estupendo. Que no, pues disfrutamos de una mañana en la naturaleza. Un plan perfecto.
Si te llama la atención esto de NaturCLUBdus, en este enlace puedes ver de qué se trata y si te apetece venir a buscar al piquituerto para probar la actividad, puedes hacerlo en este otro enlace.
La Gran Semana de la Biodiversidad 2026
Cómo otros años, NaturaLudus participa en este gran evento naturalista.
El domingo, 17 de mayo, de 10 a 12, vamos a dar un paseo por Hoyo de Manzanares para poner Alas en la Mirada de quienes os animéis a venir.
Esta actividad normalmente cuesta 15 € por participante, pero en esta ocasión la hacemos gratis, así que si te apuntas en este enlace y no quieres pagar, escribe el código de descuento LGS2026.
No me digas que no mola.
Con Alas en la Mirada entre abuel@s y niet@s
Esta actividad me parece preciosa, porque algun@s abuel@s y niet@s de Majadahonda, se vienen a Hoyo a que les pongamos Alas en la Mirada el 30 de mayo y así dejar a l@s hij@s que sigan encargándote más niet@s y herman@s.
¿Alguna cosa más que se nos olvide?
Mmmmm… Déjame pensar…
A todo esto hay que sumarle algunas excursiones en las que Diana, de Diverde Naturaleza, me saca a dar un paseo con el alumnado de algún que otro cole que sabe elegir bien sus actividades.
Y que estoy preparando algo chulo, chulo con Henar, de D2 Naturaleza para este verano de lo que aún no te puedo decir más.
Y es que en NaturaLudus nos sabemos rodear de las mejores.
Hasta aquí todo lo concerniente al mes de mayo, que no es poco.
Ahora vamos al meollo de la cuestión…
Andalucía Bird Festival
Como te contaba al principio de este rollo, el fin de semana pasado estuvimos TarariqueteCris y NaturaLudus presentando el Cuento/Taller de la Abubilla: La Abubilla Emilia y sus Amigas, en el Andalucía Bird Festival, en Montejaque, Málaga.
Este es el primero de una serie que ya tiene cuatro cuentos/taller, cada uno tan divertido e interesante como los anteriores.
De camino al Andalucía Bird Festival
De hecho, en el camino de ida y de vuelta, estuvimos aprovechando el encierro en el coche durante cerca de seis horas por trayecto, para ultimar los detalles del cuento que estrenamos la siguiente semana en el cole de Hoyo.
Cómo molan esos momentos en los que te reúnes con alguien y surge la magia.
Bueno, pues esto me pasa con TarariqueteCris constantemente y creo poder decir que a ambos nos ha pasado en este festival.
La llegada al Andalucía Bird Festival
Llegamos el jueves, ya de noche, a Montejaque.
Tal como habíamos quedado, llamamos a Alfredo Carrasco, de Nature Tours Andalucía, el organizador del festival, que nos dice que nos acerquemos al polideportivo, donde estaban terminando de montar algunas cosas y nos enseñarán dónde vamos a dormir.
Quien dice: «el organizador de la feria», podría decir perfectamente: «el alma de la feria», porque luego le vimos estar en todas partes, siempre con un gesto de cuidado por la persona con la que se encontrara, ya fuera participante o visitante de la feria.
Ahí le tenemos, junto con Antonio Guerrero, su mano derecha y, según nos dicen, el encargado de resolver marrones, que para las cosas buenas está Alfredo.
Junto con ellos algunas otras participantes en la feria dando los últimos retoques.
Les decimos que aquí estamos nosotras, también dispuestas a echar una mano y nos piden ayuda para colocar algunos carteles.
Es así, sujetándole una lona a uno que está subido a una escalera, quitando el adhesivo de la cinta de doble cara, colaborando y diciendo tonterías como uno se siente más parte de las cosas en las que participa.

Enseguida Alfredo ve que tenemos cara de cansados y le dice a Antonio que ya está bien de explotar a los visitantes, que nos vayamos a descansar.
Antonio nos da las llaves y las indicaciones para llegar a nuestro alojamiento y nos vamos con la idea de descargar los bártulos y volver a seguir ayudando.
La primera sorpresa es que estamos alojados a menos de cinco minutos andando de donde se va a celebrar el festival.
Pero es cuando abrimos la puerta de Las Casitas de la Sierra y nos encontramos un vergel con casitas a un lado y la sierra al otro, que confirmamos que este fin de semana va a ser un regalazo de los que difícilmente se olvidan.
Descargamos los bártulos como estaba previsto pero nos da el bajón y nos damos cuenta de que ya, más que ser de ayuda, seríamos un estorbo si volviéramos a echar una mano.
Así que nos vamos a dormir en una cama en la que se podría jugar un partido de futbol.
Nos estrenamos en el festival
El viernes por la mañana salimos tempranito para desayunar unos moyetes con manteca colorá que nos empiezan a poner acento andaluz.

Y subimos al Mirador del Castillo donde estaba previsto ir con la chavalería después del cuento.
Desde ahí contemplamos el pueblecito blanco incrustado entre montes y toda la sierra. Es un entorno precioso.
Pero nos cuestionamos poder subir hasta ahí con la chavalería de 3 años.
Nos vamos al lugar donde está previsto que contemos, un pequeño anfiteatro junto al cole que da a toda la sierra. Un entorno idílico.
Alfredo nos presenta a las chavalas del Ciclo Formativo de Animación Sociocultural y Turismo del Instituto de Ronda quienes nos echarían una mano en la actividad.
Y en seguida empieza a venir toda la tropa del Colegio Público Virgen de la Concepción, de Montejaque, y del Colegio Público Nuestra Señora del Rosario, de Benaoján.
Cerca de 200 personitas de entre 3 y 10 años preparadas para la magia del Andalucía Bird Festival.
Lo primero que hacemos es un cambio de posición estratégico para que nuestra audiencia no tenga el sol de cara y puedan estar a la sombra. Bien vale entornar un poco los ojos para que nos escuchen con comodidad.
Y ya lo creo que lo hicieron. Alargamos el cuento/taller hasta cerca de una hora y, salvo pequeñísimas excepciones, a penas se menearon… Bueno, el meneíto de la canción sí que lo hacían… ¡Cha, cha, chá!
Qué bonito es lo que hacemos.
Y qué bien nos lo pasamos haciéndolo.
Despues dimos un paseíto con la chavalería, les llevamos a ver la exposición fotográfica de las finalistas del concurso de fotografía de aves y les acompañamos a unas a su autobús y a las otras hasta su cole.
Primera parte del festival, hecha.
Disfrutando de la feria
Uno de los alicientes de la feria fue la comida, porque en la zona habilitada para el bar prepararon cada día un guiso, a cuál más rico, que compartíamos todas las asistentes juntas, visitantes y expositoras.
Ahí seguimos conociendo gente super-interesante que nos va contando a qué se dedica.
Y Alfredo por ahí, saludando a todo el mundo, haciéndonos sentir como en casa y disculpándose cuando se iba a saludar a otra persona diciendo: «Es que estoy como el novio».
Es ahí donde cobra todo su sentido una frase que él mismo ha dicho en la inauguración ante las autoridades:
«Un festival es un evento sobre una temática concreta donde se reúne la gente para disfrutar.»
Hacemos honor a esta frase con una siestecita para recuperar fuerzas antes de seguir por la tarde con las actividades programadas.
¿Cómo elegir entre tantas cosas interesantes programadas a la vez? Talleres, charlas, paseos, anillamiento científico…
Cuando uno elige se deja otras opciones fuera.
Lo mejor, creo yo, es disfrutar de lo que estás haciendo en ese momento ¡Y ya lo creo que disfrutamos!
El Pájaro de la Miel
Ya le habíamos conocido cuando llegamos ayer (parece que ha pasado una semana) y en la comida de hoy, así que asistimos al taller que ofrece Javier Pérez Mata quien, junto con Natalia Juárez García Pelayo, gestionan El Pájaro de la Miel, proyecto de recuperación de la biodiversidad a través de la apicultura en la Sierra de Moralejo, Sevilla.
Escuchar a Javi me hizo acordarme de los proyectos de Juan Cosano, también en Sevilla, e Isaac Mallol, en Córdoba, compis de la Red de Educadoras en Paisaje.
Javi me tuvo escuchándolo con la boca abierta y disfrutando como un niño de todos los recursos sobre aves que llevaba.
Desde luego, de su «mochila del intérprete de la naturaleza» (aquí la mochila cambió por un cajón de enormes dimensiones) podía salir cualquier maravilla: plumas, nidos, huevos, cráneos, cámaras de foto-trampeo… incluso una cámara térmica.
Y de su boca la explicación de todo, contada con humildad y pasión por lo que hace.
De su taller me quedo con una frase:
«Si hay biodiversidad se acaban los problemas.»
Paseo y cena para asentar lo que está pasando
Y por fin terminamos el primer día de feria, que parece que sean tres o cuatro o…
Como los aviones comunes que sobrevuelan Montejaque, empieza a revolotearme por la cabeza la idea de que yo no soy suficiente, no tengo tantos conocimientos, ni tantos recursos, ni tanta pasión como los que están en la feria exponiendo y haciendo sus talleres, conferencias y actividades… La idea de que Alfredo se equivocó al traernos a la feria.
Siempre que me sobrevienen estos pensamientos los resuelvo dándole mérito al otro.
Quiero decir que, si yo considero a Alfredo un profesional de lo que hace, con suficiente conocimiento y experiencia como para poner en marcha una feria de estas dimensiones en la que implica a gente de muchos proyectos y entidades públicas de todo nivel, tengo que confiar en su decisión de incluir los Cuentos/Taller de la Abubilla en su propuesta.
Y él mismo me lo confirma estos días con un mensaje en el que nos da las gracias por «haber contribuido a que el festival haya sido un éxito»
Esto y pasear con Cris por los alrededores del pueblo, escuchando sus pajarillos y viendo sus paisajes y perfilando algunos proyectos que están en nuestros respectivos tinteros, me devuelve a la calma.
Porque al fin y al cabo ya lo comentaba Antonio en una de las veces que nos cruzamos durante la feria:
«Tú te pones un traje y luego te pueden invitar a un funeral o a un bautizo.»
Así que nos vamos a cenar en la placita del pueblo, que nos lo hemos ganado.

El Ecuador del Andalucía Bird Festival
Hoy nos toca volver con la Abubilla Emilia, pero esta vez el público ya no es cautivo, así que bajamos de los 200 participantes a unos 20.
A las personas que nos acompañan les agradecemos de corazón que estén ahí, porque sabemos lo difícil que es elegir entre tantas actividades tan interesantes y el sol andaluz que está cayendo no ayuda. Pero como son poquitas las agrupamos a todas a la sombra de un árbol y comenzamos.
Antes de arrancar le dedicamos la contada a Mª Sol Garrido, compañera de Cris en la Red de Emprendedoras en Movimiento (REM), mía en la Certificación Colaborativa Crecemos en Sostenibilidad e Igualdad y maestra de ambas en muchos aspectos, de cuyo fallecimiento nos enteramos ayer a medio día.
Pasado este momentito emocional, empezamos con la historia y disfrutamos con ella porque, aunque sean poquitas participantes, son las mejores que había en ese momento.
Una cosa bonita que sucede es que algunas de las participantes ayer durante el cuento/taller para el cole, vuelven a venir para enseñárselo a sus familias y eso siempre es reconfortante.
Y una cosa que aprendemos es que no debemos dar nada por sentado, pues tanto Cris como yo estuvimos tratando todo el tiempo al familiar de un peque como su abuelo y se nos cayó la cara de vergüenza cuando nos aclaró que, en realidad, era su tío. Menos mal que el hombre, con su humor malagueño, le quitó hierro al asunto diciéndonos que la vida le había tratado muy mal ¡Qué majete!
Recuperando fuerzas
A medio día seguimos conociendo a gente interesante, esta vez al amor de unas migas andaluzas mojadas con unas cervezas también de la tierra.
Uno de nuestros descubrimientos de la feria es Juan Daniel Díaz Benítez, pastor sevillano que está representando a la Asociación Ándalus en su stand y que, al saber que contamos cuentos, nos regala uno de sus libritos sobre abejas y otro sobre aves. En la conversación le explico mi proyecto de Conversaciones Inútiles y generosamente se presta a que grabemos una de la que pronto tendrás noticias.
Luego nos vamos a echar una siestecita, pero antes me reúno breve y virtualmente con las compis de la Red de Educadoras en Paisaje, que este fin de semana están teniendo uno de sus dos encuentros anuales en el altiplano granaíno.
Mira que estoy a gusto haciendo lo que estoy haciendo pero cómo me gustaría estar allí con ellas.
Otra vez, echando de menos el don de la ubicuidad.
No puedo vivir sin ti (Andalucía Bird Festival) no hay manera
Después de la siesta nos vamos con los guías de Discovering Arkos a dar un paseo de observación ornitológica por un alcornocal precioso en el que disfrutamos del silencio, el paisaje y algunos lugareños alados.
De ahí nos vamos a cambiarnos de ropa para celebrar nuestro 35 aniversario de casadas y 38 de estar juntas escuchando el concierto de Andrés González en la plaza del pueblo.
El primer día, cuando estábamos a punto de estrenar la primera contada, Alfredo me dijo que yo le recordaba a alguien y ahora ya sabía a quién: a Coque Malla. Yo le dije que él me recordaba a Brad Pit y con esa coña nos quedamos. Bueno pues esa noche, cuando Andrés empezó a tocar una canción de Coque, Alfredo vino hacia mí a decirme que esta era mi canción ¿Te puedes imaginar otra forma mejor de hacerme sentir parte del evento?
Antes de irnos a cenar y a dormir, que el cuerpo ya acumulaba ya mucho cansancio, nos acercamos a Javier para pedirle que nos deje acompañarle a la mañana siguiente para preparar la actividad de anillamiento científico, lo que él acepta con enorme generosidad.
Anillamiento científico y pu, pu, pú
Por la mañana hay que estar listo al amanecer, así que no nos da mucho tiempo de disfrutar de la cama gigante. Pero siempre es un gusto salir de madrugada con un pajarero como Javi para hacer una actividad tan interesante como es el anillamiento científico.
Una vez en el sitio, otro entorno de ensueño, Estela Quirós, de El Verde Musgo, maquetadora de los libros de Juan Daniel Díaz Benítez, Cris y yo seguimos las instrucciones de Javi para ir poniendo las redes, asombradas las tres de que normalmente hiciera él sólo este trabajo que a nosotras nos parecía difícil con ayuda.
Una vez montado nos retiramos para que desayune el maestro y empieza a llegar el público.
En las redes van cayendo poco a poco una pareja de mirlos, una hembra de lavandera cascadeña, una curruca carrasqueña y, cuando ya nos hemos ido nosotras para hacer nuestra actividad, un trepador azul. Y Javier nos va explicando cómo recogerles, tratarles para que no se estresen, anillarles, pesarles, medirles y todas las anotaciones que va haciendo antes de dejar a los pajarillos en la mano de las peques para que los liberen.





¡Qué preciosidad!
La Abubilla Emilia se despide del público montejaqueño
Dejamos a Javi y a su público con el anillamiento y volvemos al pueblo para estar listas para la última contada de La Abubilla Emilia y sus Amigas en el Andalucía Bird Festival.
Volvemos al anfiteatro al aire libre, pero esta vez llevamos sillas y bancos para que nuestro público se pueda sentar a la sombra de la carpa. Que se vea que les cuidamos.
Alguna de las personas participantes lo ha sido también de la actividad de anillamiento anterior, o sea que en esta audiencia hay nivel.
Antes de empezar, dedicamos la función a Mercedes Carrión, compañera destacada de Cris en la Asociación Madrileña de Narración Oral (MANO) de cuyo fallecimiento supimos durante la comida del sábado.
Parece que la vida y la muerte se han entrelazado en nuestro paso por el Andalucía Bird Festival como determina la naturaleza. Lo importante es agradecer a quienes nos dejan por haber compartido con nosotras su vida y honrar su legado.
Y así la Abubilla Emilia se despide del público de Montejaque con la sensación del deber cumplido.
Guiso y despedidas.
Antes de ir a comer, mientras uno recoge los bártulos del cuento/taller la otra se va a recoger los de la casa, que hay que entregar las llaves y con todo ya metido en el coche nos vamos a comer con todas e ir despidiéndonos.
Mientras espero a Cris, que está entregando las llaves de la casa, escucho una conversación casual entre tres paisanas, en las que dos señoras le preguntan a un señor que cómo está y este responde: «Estando vivo está todo bien»
Te dejo que te apuntes esa respuesta para cuando te entren los agobios de la vida, porque como decía Cris en uno de los momentos del fin de semana: «No te das cuenta de lo acelerado que vas hasta que paras»
Disfrutamos otra vez de la comida con la gente de la feria.
Esta vez con Lidia Pérez Jiménez, pedagoga y educadora ambiental quien ha dado una de las charlas que nos hemos perdido durante el fin de semana y con quien hemos coincidido en varias actividades, y su acompañante.
Y empezamos las despedidas. Les regalamos un libro de La Fábula del Arrendajo, de Clara Mendoza de Sumas Plumas, a Juan Daniel y Javier por su generosidad y a Antonio y Alfredo por todos sus cuidados y les decimos que les hemos incluido en nuestra próxima carta a los Reyes Magos.
Así que ahora habrá que portarse bien y limpiar los zapatos para que nos lo traigan.
Y nos vamos, no sin antes, hacer una paradita en el lavadero municipal.

donde se celebró el Andalucía Bird Festival.
Adiós Andalucía Bird Festival.
Nos vamos a Marbella, a tomar café con mi hermano mayor, mi cuñada y mis sobrinos, a quienes hacía un montón de tiempo que no veíamos.
Y por la noche cogemos carretera y manta hacia Madrid, con parada por el camino para cenar y dormir.
Con el corazón lleno de belleza por todo lo que ha ocurrido este fin de semana, vamos por el camino ultimando los detalles del Cuento/Taller de la Abubilla: Murmuraciones, el pájaro que quería ser todos los pájaros. Que estrenamos el viernes 24 de abril en el colle de Hoyo.
Pero esta es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.
Ojalá hayas disfrutado de la lectura como yo he disfrutado de rememorar la experiencia.
Ahora me voy a ofrecer mi alma a las diosas del Olimpo a cambio de que haya muchas experiencias más como esta.
A seguir disfrutando.
