Vivir despacio.
Esta mañana andaba quemado porque tenía que entrar en Mordor (así llamo yo a la ciudad de Madrid) para hacer una cosa sencilla en medio de la mañana, de modo que tenía que salir temprano, hacer lo que tenía que hacer y quedarme por ahí hasta la hora de entrar a trabajar (sí yo también trabajo).
Iba a perder mucho tiempo para nada.
Perder tiempo.
Lo que vengo a contar hoy no tiene nada que ver con la Naturaleza.
Bueno, igual sí que tiene. Tú léelo y luego me cuentas.
También puedes ignorarlo y seguir con tu vida. Rápido o despacio, como tú prefieras.
Pero por favor, que sea como tú prefieras. Si tú quieres correr, corre. Pero no corras porque el reloj te meta prisa.
Esto me recuerda un corto precioso de Javier Fesser que vi una vez, se titula «Binta y la gran idea», aquí lo tienes por cortesía de Películas Pendelton.
Por ahora no tiene nada que ver con la naturaleza ¿No? ¿O sí?
Por si acaso, te dejo aquí nuestra programación para marzo y así le ponemos un ✓ a este punto y podemos seguir divagando.
¿Tienes planes para marzo?
¿No? Pues toma nota.
El domingo, 9 de marzo, bien tempranito por la mañana, nos vamos con las participantes de NaturaCLUBdus a Valdetorres de Jarama A la Búsqueda de… la «rueda» de la Avutarda.
Si tienes curiosidad por ver cómo va esto del club antes de apuntarte puedes venir a esta actividad, pagando 15€ y luego decides si te apuntas o no, y ahí te descontaremos esos 15€. Aquí tienes toda la información de NaturaCLUBdus.
Y el sábado, 29 de marzo, a las 20:30 tenemos Paseo por las Estrellas (versión Invernal) con el cielo explicado por mi mismo y los mitos griegos contados por mi narradora favorita Tararíquetecris.
¡Qué pocas! Dirás. Eso es porque no las has probado, responderé, y porque yo lo que quiero es vivir despacio.
¿Ya las tienes apuntadas? Pues corre a inscribirte que seguimos.
¿Seguimos? ¡Enga!
Hace poco (eso quiere decir, hace menos de un lustro) leí en un libro que creo que ya ha salido en este diario (es lo que tiene leer poco, que lees una cosa y la tienes que citar todo el rato) que los animales que viven muy deprisa viven menos pero los que viven muy despacio viven más. Así que en total viven más o menos lo mismo:
«Sin embargo – continúa Arsuaga -, recuerda que el número de latidos de la vida de un ratón y el de la de un elefante son los mismos, solo que los del elefante son más lentos, más tranquilos.» La muerte contada por un sapiens a un neandertal. Juan José Millás y Juan Luis Arsuaga
Cuando he llegado a Las Matas me he dado cuenta de que puedo llegar a mi destino en el tren que pasa por El Pardo, así que he saltado del bus, me he ido al tren y he ido viendo los gamos… Hasta se ha cruzado una abubilla volando. Si te viene la musiquilla de la Abubilla Emilia a la cabeza eres suscriptor premium de este canal.
Señales
Cusha que, también hace poco (pero mucho menos de un lustro, como mucho a finales del año pasado) La Cris, en su Noticiero Crisálido, me dijo que un amigo suyo le había dicho que «el cuerpo te da señales antes de que te enfermes o te quemes».
De las señales que yo estoy recibiendo de mi cuerpo últimamente tengo la idea de que tengo que intentar vivir más despacio.
No, intentar no… Vivir más despacio.
«Mainfulnes»
Le decía a Úrsula Tutosaus, de Olote Desarrollo Creativo, una de mis profes de la Fundación Paisaje, que me gustaría leer todos los libros, escuchar toda la música, ver todo el teatro y el cine, visitar todos los paisajes, charlar con todas las personas… Como si se tratara del Aleph, de Borges. Si no has leído ese cuento te lo recomiendo.
Eso es imposible y aún así lo intentamos a costa, muchas veces, de nuestra salud física, mental y espiritual.
Así que ¿Por qué no disfrutar del libro que estás leyendo ahora, de la música que estás escuchando ahora, de la obra de teatro o la peli que estás viendo ahora (o de la siesta que te estás echando ahora mientras que se supone que estás viendo la peli), del paisaje que estás contemplando ahora, de la charla que estás manteniendo con esa persona ahora…?
¿No es esto eso que está tan de moda ahora del «mainfulnes»?
Si vas agobiada porque tienes que darte prisa para llegar a tiempo a tu clase de yoga, tal vez estés haciendo algo equivocado. Yo ahí lo dejo, tú mira a ver.
Vivir despacio
Abro el libro que estoy leyendo, Tierra de Mujeres , de María Sánchez, que te recomiendo mucho, y me encuentro con esta cita:

Se me saltan las lágrimas.
Me bajo del tren y la estación está llena de gente corriendo en todas direcciones, a cualquier hora del día. Si nos ponemos una carpeta con papeles y un boli e intentamos parar a alguien seguro que lo primero que nos dice es: «No tengo tiempo».
Doy un paseo de 20 minutos, sin prisa, hasta mi destino.
El paisaje, aunque es feo, tiene sus cosas bonitas, las disfruto.

Al final, parece que eso de lo que renegaba está mañana me va a servir para hoy vivir despacio.
Como reza la frase que encabeza esta web:
«Tenemos que construir una sociedad más amable, más humana, más lenta… y más conectada con el mundo natural.» Heike Freire
Pues al final, parece que sí tenía que ver con Naturaleza.
Que disfrutes tú también de tu día.
