¿Qué es esto de la Reconexión con la Naturaleza?
¿Es que la Naturaleza es una cosa y yo soy otra completamente diferenciada?
¿Si es así, por qué tendría que conectarme con ella?
El sábado 17 de octubre estuvimos en el Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM), en Valsaín.
Allí asistí a la 6ª Jornada Abierta: Conexión con la Naturaleza y Juventud organizada por el Seminario de Reconexión con la Naturaleza.
Ir al CENEAM
Ir al CENEAM siempre es mágico, sea cual sea el motivo de mi visita.
Y en esta ocasión no fue diferente.
La paz que se respira en ese entorno me calma el alma ¿Acaso la reconexión con la naturaleza tiene efectos en nuestro estado de ánimo? Al parecer es así.
Pero, como siempre en estos casos, el viaje empezó cuando Eva y su familia me recogieron para ir juntas en su coche.
¿Será esto de la cooperación una forma de reconexión con la naturaleza? Al parecer los árboles de un bosque se pasan información y nutrientes para favorecer al conjunto del bosque como organismo.
Para mí fue todo un honor llegar con uno de los ponentes de la jornada y un gusto ir charlando sobre nuestras cosas durante el viaje.
Y un gusto también, una vez allí, reencontrarme con amigas y compañeras de profesión saludar, abrazar, recordar de qué nos conocemos...
En estas cosas siempre te encuentras con caras conocidas pero no siempre consigues saber de qué.
Todavía estoy pensando en qué habremos coincidido anteriormente con Laura Martín Sampedro, poeta que junto con María Hernando (ilustradora) expusieron sus obras durante la jornada en la exposición “Mujer Naturaleza”.
¿Tal vez de alguna jornada de la Comunidad Educativa A Cielo Abierto?
Compis de la Red
Lo que esta vez me llevó a inscribirme fue que quería escuchar la presentación de Paula Santos, de Tradere.
Paula es amiga y compañera de la Red de Educadoras en Paisaje y miembra de la Asociación EPA! e iba a participar en la mesa de experiencias que proponía el programa.
Aunque ese era mi interés especial, hay que decir que me encontré con una oferta estupenda.

Una de las cosas que me hicieron sentirme como en casa fue la conducción del evento.
Siempre es un gusto ir de la mano de Silvia Corchero y Sergio Moreno, también compis de la Red de Educadoras en Paisaje.
Al menos yo sentía que iba como en brazos ye daba la sensación de que cada participante iba en brazos, igual que yo.
Comienza la jornada
Inmaculada Llorente, nuestra anfitriona, coordinadora del CENEAM y el Seminario de Reconexión con la Naturaleza, nos dio la bienvenida y todo empezó a rodar.
Para empezar, Paqui Godino y Gonzalo Melgar presentaron lo que ha sido en estos años el trabajo del seminario.
Lo que contaron me hizo sentir que yo debía estar ahí.
No sé desde dónde ni cómo, no sé por ni para qué.
Creo que los principios fundacionales de NaturaLudus están muy alineados con lo que explicaron y me gustaría llegar a poder contribuir en él.
Ya veremos.
Después llegó la ponencia de Natalia Ruiz de Cortázar Gracia, de Experientia.
Natalia cambió con su propuesta mi punto de vista adultocéntrico.
Yo tenía terror por enfrentarme a público adolescente y ahora veo que puedo mirarlos como al joven que yo fui.
Ahí llegó mi primera disonancia cognitiva del día: "¡¿Ah, que yo ya no soy joven?!"
¿Será asumir los propios ciclos vitales como parte de un proceso continuo una forma de reconexión con la naturaleza? Vaya usted a saber.
De taller en taller
Luego tocó irse a los talleres simultáneos.
Era difícil elegir alguno entre tanta propuesta interesante: Espacio lúdico en la naturaleza. Arteterapia. Orientación. Biomímesis. Mindfullness. Sonido en el bosque. Estrés y naturaleza. Divulgación en redes sociales. Escribir un bosque. Y baño de bosque.
Por suerte la organización nos había pedido elegir tres pero serían ellos quienes nos asignarían el que haríamos.
Yo aún estoy pensando en por qué caí en los que caí. Pero creo que fue interesante ver el aspecto de la reconexión con la naturaleza desde los puntos de vista que se planteaban en los talleres que hice.
Segundo choque cognitivo de la jornada: Nos hablan de que somos naturaleza. Por lo tanto, la primera forma de cuidar la naturaleza es cuidar de nosotros mismos ¿Iñaki, tú te cuidas?
Creo que cada vez más y mejor, aunque no sé si esto es por la primera disonancia de la jornada: Ya no soy joven.
Mesa de experiencias
Por fin llegamos a la mesas de experiencias sobre reconexión con la naturaleza y jóvenes, que era a lo que yo había venido.
Aquí escuchamos cinco experiencias en las que la educación ambiental puede suponer un cambio importante en las personas.
Cada experiencia era interesantísima:
Un alto funcionario que se convierte en pastor y enseña la profesión a quien se quiere acercar a su rebaño de cabras.
La reconstrucción de pueblos abandonados como aula para jóvenes del proyecto PRUEPA.
Una jueza de menores que usa el Camino de Santiago como forma de rehabilitación de víctimas y victimarios en su proyecto Up2U.
La educación ambiental como prescripción pediátrica para jóvenes de escasos recursos ambientales, sociales y económicos.
Y Paula, que habla de la importancia de las redes y la cooperación en la vida rural.
Muy iluminador, aunque a estas alturas de la jornada a mí se me hizo largo.
Por suerte Paula fue una de las primeras en intervenir y pude escuchar su ponencia con toda mi atención a lo que contaba y a cómo yo percibía que se sentía al contarlo.
Otra vez la micorriza.
Evaluación de la jornada
Lo que más me impresionó de toda la jornada fue el cierre.
Este estuvo a cargo de Paula Estai y Mili Vizcaíno quienes crearon un ambiente poético, musical y colectivo alucinante.
En ese ambiente pudimos evaluar la jornada de forma poética y unir (literalmente) todas nuestras voces en una sola canción.
Fue absolutamente emocionante.
Mi propio proceso de reconexión con la naturaleza
Hasta ahora te he contado lo que viví, pero qué me pasó por dentro.
Creo que una pregunta interesante que me surge una y otra vez en mi actividad sería el titular perfecto para lo que me pasó por las tripas:
¿Sirve lo que hago para algo?
Quiero decir que quien viene a mis actividades ya está interesado por la naturaleza, yo no se la estoy descubriendo.
De esa pregunta precisamente surgieron mis conversaciones inutiles.
Pero bueno, incluso si sí sirve, hay otra pregunta a la que estuve dándole vueltas: ¿Si nosotras somos naturaleza y estamos desconectadas de la naturaleza en realidad estamos desconectadas de nosotras mismas?
¿En ese caso, volver a la naturaleza nos ayuda a volver a nuestra verdadera esencia?
A lo mejor, viendo el mundo cómo está, no estaría de más que nos prestáramos a esta Reconexión con la Naturaleza ¿No crees?
Ahí te dejo estas preguntas para que le des una vueltecita mientras escuchas esta canción.
Cambia "los músicos" por "las educadoras ambientales" y va que ni pintada.
Pd.- Gracias, Cris por disfrutar conmigo de estos saraos y por descubrirme la canción con la que cierro el artículo.
A seguir disfrutando.
