Se va, se va, se fue ¿Qué se fue?

No tengas tanta prisa en saberlo, primero escucha esta canción y luego sigue leyendo.

¿Qué te ha parecido? Espero que la hayas disfrutado.

Ahora te cuento todo, pero antes te detallo las actividades que tenemos para diciembre. Así nos quitamos de en medio este trámite y podemos seguir con lo que hoy nos ocupa.

Diciembre 2025

En esta época me gusta hacer actividades para la chavalería más pequeña y tenía previsto hacer una sesión de Los Cuentos de la Abubilla en 22Sentidos.

Pero a Mayu se le han hinchado los ovarios de nadar contra corriente y ha cerrado, dejándonos un poco huérfanas de arte, artesanía, música, cuentos…

Así que he cambiado de suerte y he puesto un Con Alas en la Mirada el sábado, 13 de diciembre, de 10 a 12 ¿Contamos contigo?

Con Alas en la Mirada, Taller de Iniciación a la Ornitología en Hoyo de Manzanares

Si, de todos modos, estás interesada en Los Cuentos/Taller de la Abubilla y tienes un lugar donde lo podamos hacer, no dejes de comentármelo y lo organizamos.

Y al día siguiente, el domingo, 14 de diciembre, las socias de NaturaCLUBdus nos vamos A la Búsqueda de… EL Avetorillo Común, a la Laguna del Campillo ¿Te animas?

Se fue. A la Búsqueda de... El Avetorillo común. Foto del avetorillo subida por A. García Canseco a la fototeca del CENEAM. En La Laguna del Campillo. Sábado, 15 de diciembre, de 8 a 11 hs. (aprox.) Socios NaturaCLUBdus (15 € si vienes a probar) Más Información y reservas en Logo NaturaLudus, www.naturaludus.es; hola@naturaludus.es; 636457138Naturalezadigital.org
NaturaCLUBdus. A la Búsqueda de… el Avetorillo común.

Para diciembre esto es todo lo que tenemos previsto en NaturaLudus, cualquier otra cosa que suceda será fruto del devenir de la vida.

Ahora sí, con los deberes ya hechos, te puedo seguir contando.

Holón

Un holón es una unidad completa que está presente en su totalidad en cada una de sus partes.

Como la pieza del puzzle de Gurutze Acha o la que Silvia Juárez nos dice que no puede empujar para que encaje durante el Detox que hemos hecho con ella.

Este término lo escuché por primera vez en la parte social de la formación en Pedagogía del Paisaje de la que ya te he hablado en otros artículos anteriores.

En este curso aprendí también la diferencia entre cambio y transformación.

El cambio es algo que viene de fuera y la transformación es algo que nace de dentro.

Quédate con este párrafo, que ahora me parece fundamental en esta historia:

El cambio viene de fuera, la transformación viene de dentro.

Por eso Silvia, por mucho que se empeñe, no puede empujar la pieza, la tiene que encajar una misma.

Fractales y la Teoría del Todo

El concepto holón, creo yo, es una idea que está también incluida en el concepto de fractal.

Un fractal es un patrón geométrico que incluye dentro de sí el mismo patrón y que forma parte de ese mismo patrón en un nivel superior.

Estas ideas, me parece que también forman parte de la Teoría del Todo, el nuevo santo grial de la física, que busca unificar las fórmulas que explican el funcionamiento de lo infinitamente grande y de lo infinitamente pequeño.

En esas estamos, que tengo la sensación de que estos días me pasan cosas aparentemente independientes pero que creo que están íntimamente relacionadas unas con otras.

Aunque aún no sé por qué.

Así que vengo aquí a contártelas, que suele ser un ejercicio que me ayuda a clarificar mis ideas.

Tú me puedes contar si a tí también te pasa y cómo lo resuelves.

¿Por dónde empezamos?

Hace unos días he colaborado con dos compañeras, Henar, de D2Naturaleza, y Diana, de Diverde Naturaleza.

Con Henar he estado haciendo una actividad de Setas en la que yo iba más bien de sherpa, llevando los trastos, atendiendo a los participantes y haciendo preguntas.

Mi forma de enseñar es muy socrática, yo pregunto y a ver qué me cuentan. Pero es que en este caso yo no tengo mucha ide, por no decir ninguna, sobre el tema en cuestión.

Y con Diana he estado más en mi salsa porque era una actividad para peques, que es donde yo me encuentro como pez en el agua.

Aquí también se trató el tema de las micorrizas, muy relacionado con el de los hongos que traté con Henar.

La micorriza, para que luego digas que leer mis artículos no te enseña, es una relación simbiótica entre las raíces de las plantas y los hongos del suelo que, en cierto modo, constituye la internet del bosque.

Pero dejemos por ahora lo que he aprendido con estas dos diosas de la educación ambiental y te sigo contando más experiencias.

El último jueves de octubre estuve en la primera proyección del cinefórum organizado por Economistas sin Fronteras.

En esta ocasión proyectaba la película El 47, de Marcel Barrena.

La mesa redonda posterior contó con la participación de Enrique Villalobos, de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid, Miguel Martín, vecino de la Cañada Real, María López, de la Plataforma Ciudadana Luz para la Cañada, y  Juan Gimeno, de la Plataforma por la Justicia Fiscal.

Tanto en la película como en la mesa redonda posterior se habló de la proliferación de colonias de infravivienda en los años 50, 60 y 70 del siglo pasado, de las luchas vecinales para dotarlas de servicios públicos y de como, aún hoy en día, existen asociaciones que siguen luchando por estos servicios públicos para todo el mundo.

Unos días antes escuché este capítulo de Punzadas Sonoras que se fija en cómo la mirada puede abrir puertas y ventanas a nuevas formas de vivir la vida. Pero también te abre a la posibilidad de ser visto y entonces performar una forma de comportarte de acuerdo a cómo crees que la sociedad quiere verte.

Y, de repente, llegó

No sé ni lo que llegó. No le quiero poner nombre por no frivolizar, pero ahí estaba.

Era algo que estaba en mi cabeza o en mi hígado, no sé y que no me permitía ponerme en funcionamiento cada mañana.

Cuando por fin conseguía arrancar no podía llegar a ser yo mismo.

Todo lo veía gris tirando a negro y, si en algún momento salía el sol, y un ramalazo de instinto de supervivencia me decía que dar un paseo me podía hacer bien, se encargaba de que no pudiera dar un paso hacia la puerta de casa.

Nada parecía tener sentido. Nada que pudiera hacer parecía ser útil. Ningún problema parecía tener solución. O, si algo tenía sentido, era útil o tenía solución, era sin mi.

Dejé de ir a entrenar los lunes con l@s basketeran@s de Hoyo de Manzanares, que es algo que me da la vida.

Incluso dejé mis clases de clown en Mataelpino con Ángela Malamud, antes de haber conseguido empezar este curso, a pesar de que me había prometido a mí mismo y así se lo había dicho a ella, nada podría hacerme dejar esos ratos que me mantenían unido a mi mismo y con los pies, paradójicamente, en la tierra.

Había que seguir llevando adelante a NaturaLudus pero la lluvia, que siempre trae vida pero a veces viene acompañada de muerte, lo empapaba todo y no me permitía hacer nada más que acciones mecánicas sin a penas efectos reales en el entorno. Consecuencia: las actividades previstas para noviembre se cancelaron.

No podía hacer nada de lo que me parecía que me podría ayudar, sólo patrones muy aprendidos, repetitivos y sin sentido que aún mantenían unido por un fino hilo a mi vida.

Durante este periodo abandoné un curso al que me había apuntado por el que me sentía incapaz de avanzar, falté a compromisos adquiridos y estuve incluso tentado de echar el cierre a NaturaLudus.

Incluso veía que mis amagos de comunicarme con otras personas podían hacer más daño que ayudar.

Se va, se va, se fue

Y ayer, dando un paseo por el monte al que consiguió arrastrarme Cris, toda esta niebla se fue.

Seguro que no fue un efecto secundario del té, puede que fuesen los pajarillos que vinieron a saludar en el camino, no sería la primera vez que estos me sacan de un estado mental autodestructivo.

Pero el caso es que volvieron las ganas de jugar, de sonreír, de hacer cosas.

¿Qué me había pasado?

Tal vez mercurio retrogradando. Quizás experiencias del pasado alojadas en mi hígado. A lo mejor…
Da igual, lo importante es que ya no está.

Sé que poner nombre a las cosas ayuda a darles entidad y, por lo tanto, poder combatirlas. Pero por ahora no me interesa esto, sino lo que me ha sacado de ahí.

¿Por qué se fue?

No te creas que sé muy bien por qué se fue, te cuento a continuación algunas cosas que intuyo han ayudado:

  1. Verlo. Observarlo. Vivirlo. No juzgarlo. Normalmente habría fingido ser feliz hasta volver a serlo. En esta ocasión he querido darle entidad a lo que me estaba pasando. Basta de llevar una falsa vida perfecta sólo para Instagram.
  2. La micorriza. La red. Los vínculos. Que no te engañen. Nadie es un hombre hecho a sí mismo (es curioso, sólo se habla de hombres hechos a sí mismos, las mujeres siempre son hechas con costillas de cerdo, pero esto es otra historia) Como decían en La bola de Cristal: «sólo no puedes, con amigos sí».
  3. Puede ser simplemente que el Detox que hemos hecho con Silvia y la tribu haya llegado a su fin y que, como ella planteaba, me haya deshecho de sentimientos antiguos guardados en mi hígado.

No sé…

Sea como sea, un hecho que me parece optimista, es que, como reza la canción:

«Todo empieza y todo tiene un final, hay que pensar que la tristeza también se va, se va, se fué.»