Tiempo al tiempo

Hay que darle tiempo al tiempo.

Esta tarde, al salir de la 8ª Jornada para Empresas y Emprendedor@s de Hoyo de Manzanares, Ecosistemas de Sinergias Vivas, que hemos compartido con un montón de amigas y con el alcalde, el concejal y las tecnicos de Desarrollo Local del Ayuntamiento de Hoyo de Manzanares, le comentábamos a Cris, de Tarariquetecris, que sentíamos que todo estaba pasando muy rápido y no teníamos tiempo de darnos cuenta de la profundidad, consecuencias y alcance de cada cosa que nos sucede. Que no podíamos saborearlas, reflexionar sobre ellas o explicarnos a nosotros mismos lo que nos está pasando.

Algo parecido le comentábamos ayer mismo, y parece que hace una semana, a nuestra gurú Gurutze, de Dreams for Action, al loco de atar Jaime Bauzá y, hace unas semanas y parece que hace meses, al hada de las redes, Corinne. Tres de los muchos culpables del evento de hoy.

Y esto mismo lo comentábamos much@s emprendedor@s esta mañana al expresar nuestras necesidades: quiero poder parar a tomar un café con otros y charlar sobre lo que nos pasa, sin tener que escribir un post en el blog, sin tener que buscar las palabras clave para tener un mayor alcance y sin necesidad de publicarlo en las redes sociales con las etiquetas adecuadas para que sea trending topic y se convierta en euros para la caja.

La semana pasada, sin ir más lejos, habíamos estado con Esferic Better Things, dando charlas a l@s alumn@s de 3° y 4° de Primaria de 22 colegios, como parte de una campaña del Ayuntamiento de Fuenlabrada sobre crisis del agua, cambio climático y las tres erres (reducir, reutilizar y reciclar); y ahora mismo, ni una semana más tarde, nos parece que aquello sucedió hace por lo menos un mes.

Tiempo al tiempo
Con alumn@s del CPEE Juan XXIII de Fuenlabrada en el taller de Supererres, de Esferic durante la Semana Europea de la Prevención de Residuos.

¿En ese reducir no habría que incluir reducir el ritmo de vida? Nos explotamos a nosot@s mism@s igual que explotamos al planeta ¡¿Cómo no vamos a colapsar?!

Ayer mismo, Juan Kenobi nos dió un consejo digno de un maestro jedi que recibimos como un auténtico joven padawan: «Ten paciencia»

El consejo era su respuesta a nuestras prisas para sembrar cultivos de invierno en el Huerto del CEIP Virgen de la Encina, de Hoyo de Manzanares, y el maestro jedi es la persona de Cultivarte Agroambientales que el Ayuntamiento de Hoyo de Manzanares ha contratado para gestionar los huertos del colegio, la escuela infantil y el instituto del pueblo.

¿Y qué hacíamos nosotros en el huerto del cole? Pues es que las paradojas de la contratación pública y los entresijos de las administraciones locales y comunitarias han hecho que, a la vez que el Ayuntamiento ha contratado a esta empresa, la dirección del cole, a través del programa PROA de la Comunidad de Madrid, ha conseguido una subvención para, entre otros proyectos como el apoyo en el estudio, la biblioteca y la psicóloga escolares, fomentar el uso educativo del huerto de el cole. La empresa agraciada con la confianza de Lola y Rita, que no son personajes de una peli de Almodóvar, sino nada más y nada menos que la directora y la jefa de estudios del cole, es Centre Point, de San Martín de la Vega, que ha tenido el buen gusto de elegir para gestionar este «tinglao» a Iñaki, de NaturaLudus.

Tiempo al tiempo
Primeros trabajos en el huerto con mis pequeñ@s hortelan@s

¿Es o no es paradójico? Las mentes peor pensadas sugerirán que aquí hay alguien llevándose los cuartos sin trabajar, pero desde aquí aseguramos que esto no es así y que cada pieza de este puzzle está exactamente donde tiene que estar, porque, de no ser así, nada hubiera sido como es hoy en día. Y como es hoy en día es la mejor forma en que puede ser ¿Podría ser mejor? Es posible, pero también podría no ser y ahora es y es mucho más de lo que nadie podría esperar el curso pasado del huerto del cole.

Nuestros primeros pasos al asumir está gestión, fueron conocer a tod@s los implicados en el proyecto ya que no se trataba de poner en marcha un huerto desde cero, sino que este huerto tenía un pasado con sus más y sus menos.

Así que fui a tomarme un café y hablar con Bibi, la representante del AMPA del cole para el huerto y su antecesor en esa función, Chus, alguien muy implicado en su buen funcionamiento.

También hablé con Blanca, del Ayuntamiento, quien anteriormente había llevado las funciones que hoy llevaremos Cultivarte Agroambientales y Centre Point, o sea Juan y nosotros y que ahora es técnico de la Concejalía de Educación del Ayuntamiento de Hoyo.

Y, sobre todo con la dirección, las profesoras y profesores y las alumnas y alumnos del cole, además de con el conserje y la coordinadora del comedor del cole.

Hechos los primeros contactos nos tocó encontrar un leitmotiv para nuestra intervención en el huerto que respondiese a todas los deseos y necesidades planteadas por cada una de las partes implicadas en el proyecto: que el huerto se utilice por tod@s l@s alumn@s del cole como recurso educativo, que el profesorado pierda el miedo a ese recurso y sienta que visitar el huerto no es una pérdida del poco tiempo que tienen para cumplir con un currículum ya muy ajustado, que se lleven a cabo proyectos medioambientales y de investigación sobre residuos y compost, que se generen recursos informativos sobre las actividades realizadas, que se lleven a cabo trabajos artísticos, como la creación de espantapájaros, que remueva la tierra, se siembre y se recoja lo que crezca, etc, etc, etc… Bueno, añadimos nosotros, y que sea divertido ¿No?

El mismo consejo que nos daba ayer Juan a nosotros, «Ten paciencia», se lo dábamos nosotros a mediados de noviembre a Bibi, del AMPA, a la que le urgía que la chavalería empezara a plantar cultivos de invierno pues ellos se habían esforzado en preparar los bancales para que estuvieran listos a principios de curso y ahora, casi a finales del primer trimestre, aún no se ha plantado nada en ellos.

«Ten paciencia» porque todo esto ha ido sucediendo a la vez que íbamos aprendiendo a movernos en el nuevo ecosistema: el colegio. Con sus entusiasmos, sus resistencias, sus prioridades, sus desconfianzas y sus expectativas. Un ecosistema al que ya nos habíamos asomado en el pasado, pero en el cual, tal como nos dijo Rita, la jefa de estudios, ahora habíamos dejado de estar de visita para pasar a formar parte del mismo.

Era importante saber quién es quién en ese ecosistema y conocer sus tiempos, del mismo modo que la fenología predice la llegada de las cigüeñas blancas a sus nidos, en las torres de nuestras iglesias, por San Blas.

Así que, mientras esperábamos a estar tod@s l@s jugador@s en el terreno de juego, buscamos una actividad que relacionara el huerto con el resto de la biodiversidad del entorno y enlazara con otras iniciativas ciudadanas locales, así que nos unimos a La Gran Bellotada, junto con Sound Escape Studio, ARBA Hoyo de Manzanares y Limpia tu Casa Hoyo, aportando a la misma cerca de 2000 bellotas germinadas o sembradas directamente en el patio del cole o sus alrededores, por la chavalería, desde 1° de Infantil hasta 6° de Primaria.

Pero esos son sólo números, que les servirán a otros, nosotros nos quedamos con la idea, tan difícil de transmitir a la chavalería, que lleva la inmediatez por bandera, desde un profesorado saturado de actividades y enterrado en burocracia, de que hay que mirar las bellotas germinar y tener paciencia para verlas crecer, que el mundo se entiende mejor si se mira despacio, que esos árboles que están sembrando ahora l@s pequeñ@s, en el mejor de los casos, darán algún día sombra a sus niet@s, que la naturaleza tiene otros ritmos y que más nos vale conocerlos y (volver a) ajustarnos a ellos.

Y en esas estamos ahora mismo, ultimando las reuniones de coordinación del arranque del proyecto, con la actividad en marcha y, nos tememos, que con muchas más reuniones de coordinación para continuar, que nos reímos nosotros de la parsimonia de la ONU.

Por suerte, tenemos los ratitos que nos proporciona Tejemoshoyo para sentarnos a tejer y «perder» el tiempo sin pensar en nada más.

Tiempo al tiempo
«Perdiendo el tiempo»

Y por suerte tenemos buenas amigas que nos aconsejan buenos planes y, gracias a Laura, de Syringa, podemos disfrutar de las grullas, que nos enseñan desde su parada en el Parque Periurbano de Moheda Alta, en Navalvillar de Pela, Badajoz, a seguir, con calma, los tiempos de la naturaleza.

Grullas al amanecer en el Parque Periurbano de Moheda Alta, Navalvillar de Pela, Badajoz

Y, como Joaquín Araújo cita en las dedicatorias de su Calendario de la Vida a Miguel de Unamuno:

«Si cada día que pasa nos dejase su canción, nuestra canción cantaría: Todo es nuevo bajo el sol»

Nosotros, para terminar por hoy con la murga que os estamos dando, os dejamos esta canción de Luis Eduardo Aute, invitandoos de corazón a darle tiempo al tiempo.

2 comentarios:

  1. arteconanimalesymotos

    Naturaludus, quiero felicitarte por las siembras, los frutos, las recogidas y especialmente por este post. Ayer, al salir de la 8ª Jornada para Empresas y Emprendedor@s de Hoyo de Manzanares, Ecosistemas de Sinergias Vivas, me sentí en plena vorágine y me prometí un tiempo/ café de regodeo y asimilación.

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